Menú QR vs menú interactivo: cuál ayuda más a vender
Un PDF con código informa. Un menú interactivo puede levantar el ticket promedio.
Durante la pandemia casi todos los restaurantes pusieron un código QR en la mesa. La mayoría siguió teniendo el mismo menú de siempre, sólo que en PDF. Funciona, pero se queda a medio camino.
Lo que hace un menú QR tradicional
Muestra el mismo texto que la carta impresa, casi siempre sin fotos, con letra chica y difícil de leer en el teléfono. El cliente hace zoom, se cansa y pide lo de siempre.
- Se ve igual que el papel, pero en pantalla.
- Rara vez tiene fotos de los platillos.
- No muestra extras ni complementos.
- Para cambiar un precio hay que rehacer el archivo.
Lo que hace un menú interactivo
Aquí cambia el objetivo: no es mostrar la carta, es ayudar a decidir. Cada platillo tiene foto, descripción y opciones. El cliente ve lo que va a llegar a su mesa.
Un menú tradicional informa. Un menú interactivo vende.
Y como está pensado para la pantalla, aparece lo que normalmente se olvida al final del servicio: postres, bebidas, extras, segundos tiempos.
El postre que nadie pedía
Un restaurante tenía un pay de la casa que casi no salía. No porque estuviera malo, sino porque el mesero no siempre alcanzaba a ofrecerlo antes de que la mesa pidiera la cuenta.
Al ponerle foto y descripción en el menú interactivo, las mesas empezaron a pedirlo solas al terminar el plato fuerte. Misma receta, misma cocina. Sólo se volvió visible.
Cómo decidir
Si sólo necesitas que el cliente lea la carta, un PDF con QR cumple. Si quieres que además se anime a pedir un extra, que entienda qué está ordenando y que pueda ordenar y pagar sin esperar, necesitas otra cosa.
El cliente no puede antojarse de algo que no ve.


